Fue el último día que lo vi. Imponente. Majestuoso. Tan grande era su presencia que, como suele ser en estos casos, a alguien le molestó. Lo despojaron de sus ramas. Una a una cayeron despacio.Todavía no entiendo para qué, porque tampoco las recogieron. Sus flores vivieron unos días más, pero ya sin luz.
lunes, 19 de octubre de 2009
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